El Día de la Tierra debería ser todos los días

La economía, las personas y el medio ambiente son inseparables y lo que pase con uno de esos tres pilares de la sostenibilidad afecta a los otros dos.

Han pasado muchas cosas desde el 22 de abril del año 2019 hasta ahora. El año pasado se dedicaba este día a proteger a nuestras especies, hablábamos de la importancia de la biodiversidad en la lucha contra el Cambio Climático. Durante ese año dejamos de llamarlo así para denominarlo Emergencia Climática y la lucha se endurecía, cada vez queda menos tiempo para el colapso de nuestro planeta.

En septiembre, en New York, se celebró la I Cumbre de la Juventud sobre Acción Climática como consecuencia de la revolución que estaban encabezando y que continúan a liderar jóvenes de todo el mundo en la lucha contra el cambio climático.

Estaba previsto realizar la Cumbre del Clima (COP25) en Brasil, pero un presidente negacionista del cambio climático declinó organizarla aludiendo a motivos económicos y fue trasladada a Chile. En este último país estalló una crisis política y social, marcada por numerosas protestas y disturbios que provocaron que España se ofreciera como sede bajo la presidencia de Chile y eso fue lo que ocurrió.

Aunque he de decir que, pese al poco tiempo, el papel organizativo en la COP25 de España fue excelente, no tanto fueron los resultados. La Cumbre se alargó dos días más de lo previsto en un último intento por acercar posturas, pero los acuerdos fueron débiles e insuficientes.

Puede parecer contradictorio, pero pese a ese resultado la sensación no era del todo mala y la perspectiva para la COP26 en septiembre de 2020 en Glasgow era buena. Había esperanza.

Europa, que puede ser el espejo del mundo en cuanto a la lucha contra el cambio climático se refiere, pone en marcha el Pacto Verde Europeo presentándolo durante la Cumbre. Este Pacto quiere mejorar el bienestar de las personas. Tratar de conseguir que Europa sea climáticamente neutra para proteger nuestro hábitat natural porque esto redundará en beneficio de las personas, el planeta y la economía.

La Comisión Europea se marca como objetivo ser climáticamente neutra en 2050. Quizás haya muchas personas que desearían que la fecha fuera el 2030 y consideran esto un fracaso. Pero creo que se equivocan porque es un gran éxito conseguir consenso para un cambio en los cimientos de nuestro modelo productivo. La evolución de la economía gris a la economía verde.

Este año la celebración del Día de la Tierra es distinta porque las teorías sobre un coronavirus que sonaban a conspiración y parecían imposibles se han cumplido. Nuestra sociedad se creía fuerte, se creía protegida, pero estaba equivocada. Nos anunciaban esto muchos científicos desconocidos, pero también Bill Gates en TED en 2015 o Netflix con la serie documental Pandemic a finales de 2019.

El tema de este año es la Acción Climática, es curioso que el primero en pedir un día para la Tierra fuera un Senador de los EEUU cuando su actual Presidente retiró los fondos a UNESCO en 2017 y a la OMS en 2020 y es uno de los mayores negacionistas del Cambio Climático.

UNESCO promueve el trabajo en red de la juventud y ayer durante una reunión con más de 60 jóvenes de 24 nacionalidades su Director de la División de Ciencias Ecológicas y de la Tierra nos dedicó unas bonitas palabras de motivación y nos brindó su apoyo además de animarnos a aportar ideas y soluciones. Los territorios comprometidos con el Desarrollo Sostenible, como las Reservas de Biosfera, son más resilientes a las crisis por múltiples motivos y de ello estuvimos hablando.

Cuando explico el significado de la palabra sostenibilidad digo que es algo que pone en común de forma positiva a la economía, a las personas y al medio ambiente. Ahora, esas tres partes están en riesgo.

Estábamos en una crisis por una emergencia climática y ahora el brote de coronavirus ha puesto en riesgo también la salud pública y la economía mundial agravando enormemente la situación en la que ya estábamos inmersos.

Siempre he dicho que la economía, las personas y el medio ambiente son inseparables y lo que pase con uno de esos tres pilares de la sostenibilidad afecta a los otros dos.

Aunque existe debate científico sobre cuánto y como se relaciona la salud del planeta con nuestra propia salud hay consenso sobre que están relacionados. Podemos aquí mencionar algunos datos como por ejemplo que alrededor de un millón de especies animales y plantas se encuentran en peligro de extinción.

De acuerdo con PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), una nueva enfermedad infecciosa emerge en los humanos cada 4 meses. De estas enfermedades, el 75% provienen de animales. Esto muestra las estrechas relaciones entre la salud humana, animal y ambiental.

Los ecosistemas sanos nos ayudan a protegernos de las enfermedades porque la diversidad de especies hace más difícil la propagación de patógenos. Pero, la naturaleza está enferma, muy enferma y ya no nos puede proteger. Luchar contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad ayuda a la salud humana.

El cambio climático constituye la mayor amenaza medioambiental a la que se enfrenta la humanidad sus consecuencias pueden ser devastadoras si no reducimos drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Dicho todo esto, veo esta situación como una gran oportunidad para acelerar la transición justa hacia una economía sostenible y hay tres claves para que esto así se cumpla:

Primera, el enorme gasto para recuperar la economía tras el coronavirus debe ir acompañado de la creación de nuevos trabajos y empresas mediante una transición limpia y ecológica.

Segunda, el dinero público para rescatar empresas se debe vincular a la consecución de empleos verdes y de un crecimiento sostenible.

Tercera, cambios fiscales para impulsar el paso de la economía gris a la verde, y aumentar la resiliencia de las sociedades y las personas.

Ahora más que nunca es el momento de proteger a la tierra, porque ahora además de saberlo estamos viviendo que su salud es nuestra salud. Invirtamos en los proyectos del futuro, no repitamos los errores del pasado. Deben fluir los sectores y proyectos sostenibles que protejan la tierra ayudando al medio ambiente y al clima.

CAMBIEMOS LAS MENTALIDADES NO EL CLIMA.

Mensaje del Secretario General de Naciones Unidas
Informe  de WWF: Pérdida de naturaleza y pandemias. Un planeta sano por la salud de la humanidad