La importancia de la creación de un sistema alimentario sostenible

Los beneficios de un sistema alimentario local sostenible tienen incidencia por igual en el ámbito económico, ecológico y social.

Los alimentos recorren grandes distancias hasta que llegan a nuestro plato generando un importante impacto negativo en el medio ambiente, provocando la emisión de gases de efecto invernadero. Existe un alto consumo de energía para transportarlos y mantenerlos refrigerados durante el viaje.

Debemos esforzarnos en evitar el consumo de estos alimentos kilométricos como estrategia del lucha contra el cambio climático.

Los paisajes también son sabores en nuestra boca y estos se deterioran a la vez que la alimentación. La pérdida de cultivos en el campo provoca una pérdida de oportunidades económicas en el rural que continua con un proceso de despoblación. Mientras tanto en los países productores las consecuencias son peores provocando contaminación, deforestación o desplazamiento de indígenas.

Resulta muy importante realizar acciones para cambiar el modelo y conseguir sistemas alimentarios más responsables.

Un plan alimentario sostenible

Para llevar a cabo este cambio y crear un sistema alimentario local sostenible se necesita un plan y este es el Plan Alimentario que desde alguna Reserva de Biosfera se ha puesto en marcha.

Los beneficios principales son tres:

  • Económico: El aumento de la producción y consumo de alimentos locales supone más empleo local, generalmente en el medio rural y más diverso. La venta en proximidad permite al productor mantener el medio rural vivo, y por tanto los paisajes y la cultura rural.
  • Ecológico: La producción industrial de alimentos es responsable de aproximadamente entre el 19–29% de las emisiones antropogénicas totales de GEI a nivel mundial, por lo que presentan un gran potencial para la mitigación del cambio climático. Además, la recuperación de terrenos para un uso productivo responsable evita la proliferación de especies invasoras y cuida el paisaje. La incorporación de variedades locales, más rústicas y adaptadas al clima y suelo, permiten minimizar la aplicación de fitosanitarios, de agua y de fertilizantes. La utilización de fauna útil, como aves insectívoras o aves rapaces para el control de pequeños mamíferos, también contribuye a mejorar la biodiversidad.
  • Social:
    • La calidad de los alimentos que comemos es esencial para nuestra salud. Cuanto más compleja y larga es la cadena alimentaria mayores son los riesgos y mayor necesidad de exponer los alimentos a conservantes. Además éstos se recogen antes de su punto ideal de maduración, con lo cual son menos sabrosos y nutritivos.
    • La comercialización en canales cortos puede ayudar a generar sinergias entre la actividad económica local y el tejido asociativo, ayudando a crear alianzas entre productores y consumidores locales.

El Plan Alimentario abarca una estrategia que estimula la producción, transformación y consumo de alimentos locales en canales cortos de comercialización.

Los objetivos de una estrategia de este tipo deben diseñarse de forma participativa poniendo en común los intereses de todos los agentes que forman parte del sistema alimentario: productores locales, empresas agroalimentarias, distribuidoras, grupos de consumo, asociaciones de consumidores, técnicos de las administraciones competentes, fundaciones… Todos esos actores deben definir actuaciones encaminadas a unos objetivos comunes:

  • Fomentar el consumo y la producción de productos locales y su comercialización en circuitos cortos, estimulando la producción ecológica.
  • Mejorar la gobernanza del Sistema Alimentario Local, generando alianzas entre los agentes involucrados, sensibilizando a la población local sobre los impactos del consumo local.
  • Recuperar las tierras para su uso productivo y mejora del paisaje, luchando contra el despoblamiento del rural.
  • Incentivar la formación y el emprendimiento, sobre todo entre la juventud.
  • Incorporación de aspectos ambientales y de biodiversidad y fauna útil asociada a las granjas.
  • Investigación, desarrollo e innovación orientadas a una mejora de la calidad de los productos locales o la mejora de especies autóctonas rentables comercialmente.

Plan alimentario de la Reserva de la Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo